Por una vez, tenía razón. Sí, señores. Tenía razón. Y no sé si me gusta o no me gusta, pero tenía razón. Y no se me ocurre otra forma mejor de expresarlo, de decirlo, de explicarlo.
Cuando alguien se empeña durante mucho tiempo (digamos días, digamos semanas, digamos meses) en hacer creer a otra persona que se está equivocando, que sus ojos le engañan, que su estómago le miente, que su corazón está envenenado, y que sus presentimientos son sueños mal digeridos, esa otra persona ─porque es persona y no piedra─ llega a la conclusión de que las evidencias pueden no serlo, de que los hechos son relativos, y de que lo que ve rojo puede ser un mal reflejo de un rayo de luz azul sobre una superficie mal pulida.
Pero ¿qué ocurre cuando el tiempo torna lo azul en rojo y convierte las evidencias en hechos palpables, tangibles, empíricamente demostrables y constatables?
Pues... se lo diré...
Sucede que esa persona que estaba loca, desubicada, desorientada y equivocada, se da cuenta de que, tal vez, los conceptos de razón o sinrazón son subjetivos, y de que, no necesariamente por creerse así a sí mismo, ese sujeto tiene autoridad moral para decidir cuál es el grado de salud mental de esa otra persona de la que hablábamos.Porque en este punto me toca dudar de la bondad de quien ofrece su ayuda a quien la necesita, porque la necesidad, salvo que sea declarada o reconocida por el afectado, puede no ser tal; porque la diferencia de pareceres o percepciones no tiene por qué ser una equivocación.
Por eso, cuídense ─y es mi único consejo─ de quien les miente ─porque no hay verbo que mejor lo defina─ y tómense la molestia de contrastar los hechos y las palabras, más que nada para ahorrarse la visita al psicólogo por paranoias infundadas.
Escrito por anonadada el 28/02/2011 20:40 | Comentarios (0)
¿Y si al hacerlo no pasa nada? Quiero decir. ¿Y si intentarlo no tiene consecuencias mayores? Me refiero a consecuencias negativas. O sea, a hacerlo y no conseguir lo que queremos, pero tampoco obtener el efecto contrario. ¿Y si me lanzo y lo hago; sin pensar en el resultado? Porque... si no lo pienso, no existe... Si espero un resultado penoso o una reacción negativa, me curo en salud, y si sale regular, puedo decir "ya lo sabía". Pero ¿quién nos garantiza que valorar un trágico final no lo atraerá hacia nosotros? Naturalicémoslo. Actuemos, sin más. Como si fuera, lógico, lo único cierto y lo único acertado.
Sé que tú lo has pillado. Eso es suficiente ;)
Escrito por anonadada el 13/01/2011 21:55 | Comentarios (4)
Hay gente que se levanta cagada -y no me refiero al sinónimo vulgar del susto o del miedo, por si prefieren dejar de leer-.
Hay gente que se levanta cagada... y hasta las trancas; embadurnada, pringada, pastosa...
Hay gente que se levanta cagada sobre un pañal que otros se afanan en cambiar cuando el sol asoma y el hedor aprieta; para evitar escozores y pequeñas molestias entre nalga y nalga al andar, para poder seguir caminando erguido entre flashes y multitud.
Hay gente que se levanta cagada, con "sustancia" rebosando por los bordes del mismo pañal o de otro diferente. ¿Problemas de talla o calidad de la braga absorbente? No. Cuestiones de exceso; para todo tan exagerado.
Hay gente que se levanta cagada, con cierta pesadez en esa parte inferior del pantalón. Difícil levantarse con unos kilos de más, y el riesgo de dejar un reguero parduzco -amarillo o incluso negro, según las circunstancias- por la habitación.
Hay gente que se levanta cagada; que se acuesta cagada, que se caga a cualquier hora y en cualquier lugar, sin contención, cual grifo abierto con manilla rota, cual manantial rebosante de esa sabrosa y rejuvenecedora pasta vital.
Hay gente que decide no levantarse y cagarse en la cama; para qué escarbar en la hendidura...
Escrito por anonadada el 09/01/2011 13:54 | Comentarios (1)
"Le mariage et l'amour n'ont rien à voir ensemble. On se marie pour fonder une famille, et on forme une famille pour constituer la société. La société ne peut pas se passer du mariage. Si la société est une chaîne, chaque famille est un anneau.
Pour souder ces anneaux-là, on cherche toujours les métaux pareil. Quand on se marie, il faut unir les convenances, combiner les fortunes, joindre les races sembables, travailler pour l'intérêt commun qui est la richesse et les enfants. On ne se marie qu'un fois, fillete, et parce que le monde l'exige; mais on peut aimer vingt fois dans sa vie, parce que la nature nous a faits ainsi. Le mariage, c'est un loi, vois-tu, et l'amour, c'est un instinct qui nos pousse tantôt à droite, tantôt à gauche. On a fait des lois qui combattent nos instincts, il le fallait; mais nos instincts toujours sont les plus forts, et on a tort de leur résister, puisqu'ils viennent de Dieu, tandis que les lois ne viennent que des hommes".
(Contes Grivois, Guy de Maupassant)
Escrito por anonadada el 06/01/2011 17:22 | Comentarios (0)
Me completa buscar donde ya no hay o nunca hubo nada que buscar. En cierto sesgo casi masoquista de mi personalidad, me afano en encontrar motivaciones donde no hay más que el resultado de multiplicar todo lo que yo veo o quiero ver por el vacío. Curiosa operación. Las matemáticas nunca fueron mi fuerte. Quizás por eso me empeño en calcular con y sobre ceros. Nada que ganar. Nada que perder. El esfuerzo no es pérdida si se busca con ahínco y se gana en ilusión.
Quizás no busco nada. Sólo persigo las ganas de seguir buscando, para que nunca me fallen.
“En la vida hay gente con clase y clases de gente”.
Sí, es un tópico; y sí, lo sé. Pero, a veces, recurrir a lo inventado y lo reinventado parece la mejor forma de expresar lo que hierve en las entrañas; más que nada, para no perder el tiempo buscando la palabra y la construcción más original, y gastar las fuerzas en lo que de verdad importa.
Es curioso eso que ocurre entre los seres humanos cuando se relacionan. Y lo es porque, pese a la necesidad intrínseca de estar rodeados de bípedos charlatanes como nosotros, en el cara a cara, suelen pesarnos más las envidias, los odios y nuestro propio egocentrismo.
Tengo un amigo que suele hablar del “MPC”. Es lo que denomina el "Movimiento del Puro Convenio" (no me pregunten, porque no sé si la ocurrencia la tuvo él, algún allegado, o si, por el contrario, es un regalo más de sabiduría popular). El caso es que pronunciado por él suena hasta gracioso; pero analizado con frialdad resulta tan dolorosamente cierto como espeluznante.
Sin embargo, más aterradora es, si cabe, la necesidad que ciertas personas tienen de perseguir a aquellos que ni siquiera por “MPC” decidieron mantenerle en aparente estima. ¿Es puro instinto de supervivencia, por eso del “ser social”? ¿O es mera estupidez?
Es curioso eso que ocurre cuando necesitas a tus amigos, y tus amigos desaparecen, y de la nada surgen personas a las que antes no prestaste atención dispuestas a llevarte en brazos cuando sólo hay brasas bajo tus pies.
A los últimos, siempre agradecida...
Al resto...
El tiempo…
Escrito por anonadada el 23/12/2010 17:09 | Comentarios (0)
Hoy lo he descubierto. No sé cómo no lo vi antes, pero... Sí, cuando la gente con la que has compartido tu infancia y tu juventud empieza a colgar fotos de su boda en Internet... entonces... sí, tienes un problema... Porque te estás haciendo viejo... o ellos se hacen viejos y tú no... Y todo el mundo el mundo madura a tu alrededor, mientras tú te sientas a verlas pasar... Y todos resuelven su vida, mientras tú no te preocupas ni por lo que vas a hacer en dos horas...
No, no tienes pareja, no tienes trabajo, no tienes hipoteca, ni coche a tu cargo... y lo de la pareja y la hipoteca no aspiras a tenerlo en mucho tiempo... no porque no quieras, sino porque no se tercia... ¿Y por eso eres raro? Pues es lo que dicen o quieren decir, porque ya no estás en su club... Porque no estudiaste una carrera con empleo seguro (cuando terminaste la cosa no estaba tan mal); porque ni te molestaste en mirar los plazos de la oposiciones; porque no quisiste seguir con algo que no funcionara, por muy estable que fuera; y porque, en definitiva, creías que eras más feliz así...
Pero ahora no... porque te bombardean... con fotitos, con mensajes, con e-mails del mundo de las piruletas de corazones y las pesetas de chocolate...
No es cuestión de equivocaciones, sino de decisiones... Entonces... ¿por qué ellos sí pueden tomarse la licencia de juzgarte?
Escrito por anonadada el 29/07/2010 20:17 | Comentarios (1)
Supongo que, hasta que no lo pruebas, no lo entiendes. Pasa como con otras muchas cuestiones... y eso que nunca puedes ponerte, totalmente, en el pellejo de los demás.
Supongo, también, que, cuando las crearon, nadie pensó en el grado de enajenación que cuatro fotos y cinco amigos podían llegar a crear no en una persona, ni en dos, sino en toda una sociedad.
Con más de cuarenta grados a la sombra, podrán pensar, es casi normal que nadie en su sano juicio salga de casa a las cinco de la tarde. Queremos mucho a nuestros conocidos, pero, cuando un helado tarda menos de 47 segundos es deslizase por el palo de madera y deshacerse en nuestros dedos sin haberle pegado un solo bocado, parece demasiado obvio que el ventilador y una botella de agua fresca son nuestros únicos aliados.
Es entonces cuando, entre el tedio y el merecido descanso, se ilumina el ordenador y nos ofrece un rápido vistazo a las penas y alegrías que dominan el universo. Como tenemos las persianas bajadas para que no se recaliente la casa, la ventana al mundo que nos abre la red, se hace, si cabe, más agradable que el sudor en la frente y el sol deslumbrante que nos engurruña los párpados, y así caemos, irremediablemente, en la vida paralela, en la gentil y caprichosa compañía que nos ofrecen las redes sociales. Porque... ¿saben? Al contrario de lo que ocurre con las personas de carne y hueso, siempre hay alguien en la Red; más aún, siempre hay alguien interesado en comentar una fotografía, o decir que le gusta nuestro estado... Incluso aquellos que, en el día a día, nos parecen planos y con poco que decir, ganan en simpatía y sabiduría en Internet...
Y nos creamos, y nos definimos, y nos sentimos atendidos, y ocupados, y admirados,... y nos damos cuenta de que, fuera de la pantalla, a veces, hay vacío y, a veces, hay soledad... Y decidimos que es mejor permanecer tras el cristal... ausentes, convertidos en una extensión de lo que siempre quisimos ser...
(No obstante, y por fortuna, siempre hay alguien con quien -esté o no en Internet- nos apetecería quedar incluso a las 5 de la tarde. Es lo bueno de seguir vivos)
Escrito por anonadada el 29/07/2010 18:55 | Comentarios (0)
¿Les ha pasado alguna vez eso de tener algo dentro y no poder dejar de pensar en cómo echarlo? Es similar a tener arcadas pero más agradable... Si se sabe aprovechar, claro... Y es que no me refiero a esos dolores de estómago motivados por la desazón ni a la opresión en la garganta que provocan las dudas irresolubles. Me refiero más bien a esa inquietud casi ilusionante que imponen, en nuestro tedioso devenir, ciertos acontecimientos inesperados.
No sé... intenten situarse en un contexto amable... en el regustillo nervioso que deja un secreto inconfesable, en la calidez de la caricia que le brindaron un par de miradas, en la turbación de esas palabras que dejó pendientes de pronunciar...
¿Les ha pasado alguna vez eso de tener algo dentro y no poder dejar de pensar en cómo echarlo?
Yo el día menos pensado haré de las mías y lo echaré, con todas las consecuencias...
Hasta entonces, seguiré disfrutando mientras planeo como hacerlo...
Escrito por anonadada el 26/07/2010 20:10 | Comentarios (0)
Lección nº 1. Dirigida a políticos y sindicalistas
(Recomendable también para aquellos periodistas y profesionales que insisten en que hay que ofrecer basura porque la gente no piensa y no pide nada más):
“La gente no se chupa el dedo; ni mucho menos”.
(Foto: prestada. Fuente: Internet)
Ni se imaginan lo que me satisface escribir este post. Hoy, 8 de junio, media España se ha puesto en huelga. Bueno, en realidad, no. Nosotros le hemos dado una cobertura completa, pero lo cierto es que, quien haya leído entre líneas ─que confío sean muchos y muchas─ se habrá dado cuenta de que la noticia era otra. La actualidad superaba hoy las cifras y porcentajes de adhesión a las protestas.
Y leen “media España”porque, aunque inexacto, parece bastante gráfico.
Dándoles las cifras reales y manejando datos de principios de año, les puedo decir que 3 millones 100 mil españoles forman parte de lo que da en llamarse “función pública”. Por supuesto, aunque tenemos una cifra, los 3 millones siguen siendo “en abstracto”.Tengan en cuenta que ─para desgracia del Gobierno─ en unas semanas comienzan los exámenes para engrosar las listas de funcionarios, por lo que el número podría, o por lógica debería, subir. Sin embargo, creo recordar que este año no se va a respetar ni el porcentaje de renovación que marca la ley ─puede que la desgracia no sea tal─, así que, para no liarnos, nos quedamos con 3 millones.
Pues bien. En este esperado 8 DE JUNIO; día para recordar, allá donde los haya; después de anunciarlo a bombo y platillo, e incluso con tono amenazante, los funcionarios se han puesto en huelga. Esto es: no han ido a trabajar para protestar por una circunstancia que les presupone un interés patriótico desmesurado y un irracional deseo de salvar a su país. Lo que ocurre es que, por estos lares, eso de lanzarse a la metralla ─bandera en mano, labio caído y balas agotadas─ para ser nombrado mártir, en plan película americana, no se lleva. Aquí la consigna es “que se sacrifique quien tenga la culpa”. Y, si lo piensan…
Pero mal acaban los extremos. Sigamos.
Mientras escribo esto puedo ver en la pantalla de mi ordenador que son las 18:43 minutos de la tarde. En una mirada rápida a la prensa en Internet ─lo mejor vendrá mañana, compren el periódico─, pueden encontrar estos titulares:
- “El Gobierno baja al 11% el alcance de la huelga en la Administración central” (El País) Y subtitula: “La jornada de protesta por el recorte de sueldos se desarrolla ‘con normalidad’.- Rumí señala que el seguimiento en el turno de noche ha sido del15%.- Las comunidades garantizan servicios mínimos en sanidad, educación y justicia”.
-“El Gobierno cifra en un 11% el seguimiento de la huelga y los sindicatos en un 75%” (El Mundo) “Las cifras delGobierno y las de los sindicatos no coinciden, y a mucha distancia".
-“La huelga da un serio aviso al Gobierno, pero no a la Administración” (ABC). “ElGobierno habla de un 11% de seguimiento, mientras que los sindicatos la elevanal 75%. Según Consuelo Rumí, para el cálculo ‘se han dejado fuera los serviciosmínimos’”.
- “Los sindicatos cifran en un 75% el seguimiento del paro de funcionarios” (Público). Y sigue: “El Gobierno cifra en el 11% el seguimiento del paro en la Administración Central”. “Alrededor del 75% de los funcionarios, según los convocantes, está secundando lajornada de huelga convocada por los sindicatos de la función pública paraprotestar contra las medidaspara reducir el déficit público”.
- “El Gobierno rebaja la cifra de seguimiento de la huelga de funcionarios hasta el 11 por ciento” (La Vanguardia). “Estos datos contrastan con los ofrecidos por los sindicatos, que hablan de un seguimiento del 75,30% de media. La Generalitat cifra el seguimiento del paro en el 11,51%”.
Esto es lo que han dicho ─lo quehemos dicho─ todos los medios. Por supuesto,se quedarán anonadados con las diferencias; pero lo importante es que les quede claro: 11 por ciento vs. 75 por ciento. ¿Quién tendrá razón?
Por suerte o por desgracia, yo no tengo los datos definitivos. Pero he salido a la calle. He estado en la calle, hablando con los funcionarios y con la gente.
Que los servicios mínimos se han cumplido, lo saben ustedes igual que yo. Y, por donde yo he estado, la razón es,simplemente, que la mayoría de los funcionarios ha ido a trabajar. La noticia este 8 de junio no es que los funcionarios se han puesto en huelga; es que no lo han hecho para fastidiar a los sindicatos. Grandioso, ¿no creen?
Están indignados, mosqueados, echando chispas; porque los sindicatos no los representan, porque no les hacen caso, porque no fueron a la huelga antes de que se aprobara el decreto antidéficit, porque sus protestas son una mera pantomima que sacan a pasear cuando el desenlace es inevitable en ese teatrillo que nos tienen montado tan nefastos embaucadores, y porque sienten que ─¡oh, por fin!─ están “vendidos”. ¿Les suena?
A mí me huele estupendamente. Mañana, si les apetece, les cuento por qué los sindicatos no van a preparar la huelga general.
Por una vez, tenía razón. Sí, señores. Tenía razón. Y no sé si me gusta o no me gusta, pero tenía razón. Y no se me ocurre otra forma mejor de expresarlo, de decirlo, de explicarlo.
Cuando alguien se empeña durante mucho tiempo (digamos días, digamos semanas, digamos meses) en hacer creer a otra persona que se está equivocando, que sus ojos le engañan, que su estómago le miente, que su corazón está envenenado, y que sus presentimientos son sueños mal digeridos, esa otra persona ─porque es persona y no piedra─ llega a la conclusión de que las evidencias pueden no serlo, de que los hechos son relativos, y de que lo que ve rojo puede ser un mal reflejo de un rayo de luz azul sobre una superficie mal pulida.
Pero ¿qué ocurre cuando el tiempo torna lo azul en rojo y convierte las evidencias en hechos palpables, tangibles, empíricamente demostrables y constatables?
Pues... se lo diré...
Sucede que esa persona que estaba loca, desubicada, desorientada y equivocada, se da cuenta de que, tal vez, los conceptos de razón o sinrazón son subjetivos, y de que, no necesariamente por creerse así a sí mismo, ese sujeto tiene autoridad moral para decidir cuál es el grado de salud mental de esa otra persona de la que hablábamos.Porque en este punto me toca dudar de la bondad de quien ofrece su ayuda a quien la necesita, porque la necesidad, salvo que sea declarada o reconocida por el afectado, puede no ser tal; porque la diferencia de pareceres o percepciones no tiene por qué ser una equivocación.
Por eso, cuídense ─y es mi único consejo─ de quien les miente ─porque no hay verbo que mejor lo defina─ y tómense la molestia de contrastar los hechos y las palabras, más que nada para ahorrarse la visita al psicólogo por paranoias infundadas.
Escrito por anonadada el 28/02/2011 20:40 | Comentarios (0)
¿Y si al hacerlo no pasa nada? Quiero decir. ¿Y si intentarlo no tiene consecuencias mayores? Me refiero a consecuencias negativas. O sea, a hacerlo y no conseguir lo que queremos, pero tampoco obtener el efecto contrario. ¿Y si me lanzo y lo hago; sin pensar en el resultado? Porque... si no lo pienso, no existe... Si espero un resultado penoso o una reacción negativa, me curo en salud, y si sale regular, puedo decir "ya lo sabía". Pero ¿quién nos garantiza que valorar un trágico final no lo atraerá hacia nosotros? Naturalicémoslo. Actuemos, sin más. Como si fuera, lógico, lo único cierto y lo único acertado.
Sé que tú lo has pillado. Eso es suficiente ;)
Escrito por anonadada el 13/01/2011 21:55 | Comentarios (4)
Hay gente que se levanta cagada -y no me refiero al sinónimo vulgar del susto o del miedo, por si prefieren dejar de leer-.
Hay gente que se levanta cagada... y hasta las trancas; embadurnada, pringada, pastosa...
Hay gente que se levanta cagada sobre un pañal que otros se afanan en cambiar cuando el sol asoma y el hedor aprieta; para evitar escozores y pequeñas molestias entre nalga y nalga al andar, para poder seguir caminando erguido entre flashes y multitud.
Hay gente que se levanta cagada, con "sustancia" rebosando por los bordes del mismo pañal o de otro diferente. ¿Problemas de talla o calidad de la braga absorbente? No. Cuestiones de exceso; para todo tan exagerado.
Hay gente que se levanta cagada, con cierta pesadez en esa parte inferior del pantalón. Difícil levantarse con unos kilos de más, y el riesgo de dejar un reguero parduzco -amarillo o incluso negro, según las circunstancias- por la habitación.
Hay gente que se levanta cagada; que se acuesta cagada, que se caga a cualquier hora y en cualquier lugar, sin contención, cual grifo abierto con manilla rota, cual manantial rebosante de esa sabrosa y rejuvenecedora pasta vital.
Hay gente que decide no levantarse y cagarse en la cama; para qué escarbar en la hendidura...
Escrito por anonadada el 09/01/2011 13:54 | Comentarios (1)
"Le mariage et l'amour n'ont rien à voir ensemble. On se marie pour fonder une famille, et on forme une famille pour constituer la société. La société ne peut pas se passer du mariage. Si la société est une chaîne, chaque famille est un anneau.
Pour souder ces anneaux-là, on cherche toujours les métaux pareil. Quand on se marie, il faut unir les convenances, combiner les fortunes, joindre les races sembables, travailler pour l'intérêt commun qui est la richesse et les enfants. On ne se marie qu'un fois, fillete, et parce que le monde l'exige; mais on peut aimer vingt fois dans sa vie, parce que la nature nous a faits ainsi. Le mariage, c'est un loi, vois-tu, et l'amour, c'est un instinct qui nos pousse tantôt à droite, tantôt à gauche. On a fait des lois qui combattent nos instincts, il le fallait; mais nos instincts toujours sont les plus forts, et on a tort de leur résister, puisqu'ils viennent de Dieu, tandis que les lois ne viennent que des hommes".
(Contes Grivois, Guy de Maupassant)
Escrito por anonadada el 06/01/2011 17:22 | Comentarios (0)
Me completa buscar donde ya no hay o nunca hubo nada que buscar. En cierto sesgo casi masoquista de mi personalidad, me afano en encontrar motivaciones donde no hay más que el resultado de multiplicar todo lo que yo veo o quiero ver por el vacío. Curiosa operación. Las matemáticas nunca fueron mi fuerte. Quizás por eso me empeño en calcular con y sobre ceros. Nada que ganar. Nada que perder. El esfuerzo no es pérdida si se busca con ahínco y se gana en ilusión.
Quizás no busco nada. Sólo persigo las ganas de seguir buscando, para que nunca me fallen.
“En la vida hay gente con clase y clases de gente”.
Sí, es un tópico; y sí, lo sé. Pero, a veces, recurrir a lo inventado y lo reinventado parece la mejor forma de expresar lo que hierve en las entrañas; más que nada, para no perder el tiempo buscando la palabra y la construcción más original, y gastar las fuerzas en lo que de verdad importa.
Es curioso eso que ocurre entre los seres humanos cuando se relacionan. Y lo es porque, pese a la necesidad intrínseca de estar rodeados de bípedos charlatanes como nosotros, en el cara a cara, suelen pesarnos más las envidias, los odios y nuestro propio egocentrismo.
Tengo un amigo que suele hablar del “MPC”. Es lo que denomina el "Movimiento del Puro Convenio" (no me pregunten, porque no sé si la ocurrencia la tuvo él, algún allegado, o si, por el contrario, es un regalo más de sabiduría popular). El caso es que pronunciado por él suena hasta gracioso; pero analizado con frialdad resulta tan dolorosamente cierto como espeluznante.
Sin embargo, más aterradora es, si cabe, la necesidad que ciertas personas tienen de perseguir a aquellos que ni siquiera por “MPC” decidieron mantenerle en aparente estima. ¿Es puro instinto de supervivencia, por eso del “ser social”? ¿O es mera estupidez?
Es curioso eso que ocurre cuando necesitas a tus amigos, y tus amigos desaparecen, y de la nada surgen personas a las que antes no prestaste atención dispuestas a llevarte en brazos cuando sólo hay brasas bajo tus pies.
A los últimos, siempre agradecida...
Al resto...
El tiempo…
Escrito por anonadada el 23/12/2010 17:09 | Comentarios (0)
Hoy lo he descubierto. No sé cómo no lo vi antes, pero... Sí, cuando la gente con la que has compartido tu infancia y tu juventud empieza a colgar fotos de su boda en Internet... entonces... sí, tienes un problema... Porque te estás haciendo viejo... o ellos se hacen viejos y tú no... Y todo el mundo el mundo madura a tu alrededor, mientras tú te sientas a verlas pasar... Y todos resuelven su vida, mientras tú no te preocupas ni por lo que vas a hacer en dos horas...
No, no tienes pareja, no tienes trabajo, no tienes hipoteca, ni coche a tu cargo... y lo de la pareja y la hipoteca no aspiras a tenerlo en mucho tiempo... no porque no quieras, sino porque no se tercia... ¿Y por eso eres raro? Pues es lo que dicen o quieren decir, porque ya no estás en su club... Porque no estudiaste una carrera con empleo seguro (cuando terminaste la cosa no estaba tan mal); porque ni te molestaste en mirar los plazos de la oposiciones; porque no quisiste seguir con algo que no funcionara, por muy estable que fuera; y porque, en definitiva, creías que eras más feliz así...
Pero ahora no... porque te bombardean... con fotitos, con mensajes, con e-mails del mundo de las piruletas de corazones y las pesetas de chocolate...
No es cuestión de equivocaciones, sino de decisiones... Entonces... ¿por qué ellos sí pueden tomarse la licencia de juzgarte?
Escrito por anonadada el 29/07/2010 20:17 | Comentarios (1)
Supongo que, hasta que no lo pruebas, no lo entiendes. Pasa como con otras muchas cuestiones... y eso que nunca puedes ponerte, totalmente, en el pellejo de los demás.
Supongo, también, que, cuando las crearon, nadie pensó en el grado de enajenación que cuatro fotos y cinco amigos podían llegar a crear no en una persona, ni en dos, sino en toda una sociedad.
Con más de cuarenta grados a la sombra, podrán pensar, es casi normal que nadie en su sano juicio salga de casa a las cinco de la tarde. Queremos mucho a nuestros conocidos, pero, cuando un helado tarda menos de 47 segundos es deslizase por el palo de madera y deshacerse en nuestros dedos sin haberle pegado un solo bocado, parece demasiado obvio que el ventilador y una botella de agua fresca son nuestros únicos aliados.
Es entonces cuando, entre el tedio y el merecido descanso, se ilumina el ordenador y nos ofrece un rápido vistazo a las penas y alegrías que dominan el universo. Como tenemos las persianas bajadas para que no se recaliente la casa, la ventana al mundo que nos abre la red, se hace, si cabe, más agradable que el sudor en la frente y el sol deslumbrante que nos engurruña los párpados, y así caemos, irremediablemente, en la vida paralela, en la gentil y caprichosa compañía que nos ofrecen las redes sociales. Porque... ¿saben? Al contrario de lo que ocurre con las personas de carne y hueso, siempre hay alguien en la Red; más aún, siempre hay alguien interesado en comentar una fotografía, o decir que le gusta nuestro estado... Incluso aquellos que, en el día a día, nos parecen planos y con poco que decir, ganan en simpatía y sabiduría en Internet...
Y nos creamos, y nos definimos, y nos sentimos atendidos, y ocupados, y admirados,... y nos damos cuenta de que, fuera de la pantalla, a veces, hay vacío y, a veces, hay soledad... Y decidimos que es mejor permanecer tras el cristal... ausentes, convertidos en una extensión de lo que siempre quisimos ser...
(No obstante, y por fortuna, siempre hay alguien con quien -esté o no en Internet- nos apetecería quedar incluso a las 5 de la tarde. Es lo bueno de seguir vivos)
Escrito por anonadada el 29/07/2010 18:55 | Comentarios (0)
¿Les ha pasado alguna vez eso de tener algo dentro y no poder dejar de pensar en cómo echarlo? Es similar a tener arcadas pero más agradable... Si se sabe aprovechar, claro... Y es que no me refiero a esos dolores de estómago motivados por la desazón ni a la opresión en la garganta que provocan las dudas irresolubles. Me refiero más bien a esa inquietud casi ilusionante que imponen, en nuestro tedioso devenir, ciertos acontecimientos inesperados.
No sé... intenten situarse en un contexto amable... en el regustillo nervioso que deja un secreto inconfesable, en la calidez de la caricia que le brindaron un par de miradas, en la turbación de esas palabras que dejó pendientes de pronunciar...
¿Les ha pasado alguna vez eso de tener algo dentro y no poder dejar de pensar en cómo echarlo?
Yo el día menos pensado haré de las mías y lo echaré, con todas las consecuencias...
Hasta entonces, seguiré disfrutando mientras planeo como hacerlo...
Escrito por anonadada el 26/07/2010 20:10 | Comentarios (0)
Lección nº 1. Dirigida a políticos y sindicalistas
(Recomendable también para aquellos periodistas y profesionales que insisten en que hay que ofrecer basura porque la gente no piensa y no pide nada más):
“La gente no se chupa el dedo; ni mucho menos”.
(Foto: prestada. Fuente: Internet)
Ni se imaginan lo que me satisface escribir este post. Hoy, 8 de junio, media España se ha puesto en huelga. Bueno, en realidad, no. Nosotros le hemos dado una cobertura completa, pero lo cierto es que, quien haya leído entre líneas ─que confío sean muchos y muchas─ se habrá dado cuenta de que la noticia era otra. La actualidad superaba hoy las cifras y porcentajes de adhesión a las protestas.
Y leen “media España”porque, aunque inexacto, parece bastante gráfico.
Dándoles las cifras reales y manejando datos de principios de año, les puedo decir que 3 millones 100 mil españoles forman parte de lo que da en llamarse “función pública”. Por supuesto, aunque tenemos una cifra, los 3 millones siguen siendo “en abstracto”.Tengan en cuenta que ─para desgracia del Gobierno─ en unas semanas comienzan los exámenes para engrosar las listas de funcionarios, por lo que el número podría, o por lógica debería, subir. Sin embargo, creo recordar que este año no se va a respetar ni el porcentaje de renovación que marca la ley ─puede que la desgracia no sea tal─, así que, para no liarnos, nos quedamos con 3 millones.
Pues bien. En este esperado 8 DE JUNIO; día para recordar, allá donde los haya; después de anunciarlo a bombo y platillo, e incluso con tono amenazante, los funcionarios se han puesto en huelga. Esto es: no han ido a trabajar para protestar por una circunstancia que les presupone un interés patriótico desmesurado y un irracional deseo de salvar a su país. Lo que ocurre es que, por estos lares, eso de lanzarse a la metralla ─bandera en mano, labio caído y balas agotadas─ para ser nombrado mártir, en plan película americana, no se lleva. Aquí la consigna es “que se sacrifique quien tenga la culpa”. Y, si lo piensan…
Pero mal acaban los extremos. Sigamos.
Mientras escribo esto puedo ver en la pantalla de mi ordenador que son las 18:43 minutos de la tarde. En una mirada rápida a la prensa en Internet ─lo mejor vendrá mañana, compren el periódico─, pueden encontrar estos titulares:
- “El Gobierno baja al 11% el alcance de la huelga en la Administración central” (El País) Y subtitula: “La jornada de protesta por el recorte de sueldos se desarrolla ‘con normalidad’.- Rumí señala que el seguimiento en el turno de noche ha sido del15%.- Las comunidades garantizan servicios mínimos en sanidad, educación y justicia”.
-“El Gobierno cifra en un 11% el seguimiento de la huelga y los sindicatos en un 75%” (El Mundo) “Las cifras delGobierno y las de los sindicatos no coinciden, y a mucha distancia".
-“La huelga da un serio aviso al Gobierno, pero no a la Administración” (ABC). “ElGobierno habla de un 11% de seguimiento, mientras que los sindicatos la elevanal 75%. Según Consuelo Rumí, para el cálculo ‘se han dejado fuera los serviciosmínimos’”.
- “Los sindicatos cifran en un 75% el seguimiento del paro de funcionarios” (Público). Y sigue: “El Gobierno cifra en el 11% el seguimiento del paro en la Administración Central”. “Alrededor del 75% de los funcionarios, según los convocantes, está secundando lajornada de huelga convocada por los sindicatos de la función pública paraprotestar contra las medidaspara reducir el déficit público”.
- “El Gobierno rebaja la cifra de seguimiento de la huelga de funcionarios hasta el 11 por ciento” (La Vanguardia). “Estos datos contrastan con los ofrecidos por los sindicatos, que hablan de un seguimiento del 75,30% de media. La Generalitat cifra el seguimiento del paro en el 11,51%”.
Esto es lo que han dicho ─lo quehemos dicho─ todos los medios. Por supuesto,se quedarán anonadados con las diferencias; pero lo importante es que les quede claro: 11 por ciento vs. 75 por ciento. ¿Quién tendrá razón?
Por suerte o por desgracia, yo no tengo los datos definitivos. Pero he salido a la calle. He estado en la calle, hablando con los funcionarios y con la gente.
Que los servicios mínimos se han cumplido, lo saben ustedes igual que yo. Y, por donde yo he estado, la razón es,simplemente, que la mayoría de los funcionarios ha ido a trabajar. La noticia este 8 de junio no es que los funcionarios se han puesto en huelga; es que no lo han hecho para fastidiar a los sindicatos. Grandioso, ¿no creen?
Están indignados, mosqueados, echando chispas; porque los sindicatos no los representan, porque no les hacen caso, porque no fueron a la huelga antes de que se aprobara el decreto antidéficit, porque sus protestas son una mera pantomima que sacan a pasear cuando el desenlace es inevitable en ese teatrillo que nos tienen montado tan nefastos embaucadores, y porque sienten que ─¡oh, por fin!─ están “vendidos”. ¿Les suena?
A mí me huele estupendamente. Mañana, si les apetece, les cuento por qué los sindicatos no van a preparar la huelga general.
Escrito por anonadada el 08/06/2010 19:14 | Comentarios (2)